Colección Permanente

Picasso: El cubismo, Guernica y el Pabellón Español de 1937

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

Comprar por 7.5€

La audioguía estará disponible durante 72 horas desde su compra.

Duración

70 minutos

Dirección

Santa Isabel, 52. Madrid

Localización

Segunda planta del Edificio de Sabatini. Salas 204, 204.02, 204.03, 205.10 y 205.09.

Entramos al museo por la puerta de Sabatini, en la calle Santa Isabel. Pasado el arco de seguridad, vamos a mano derecha y cogemos el ascensor hasta la segunda planta, llegando hasta el corredor que rodea el patio. Desde allí, seguimos hacia la derecha hasta la sala 204: La nación cubista.

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Pablo Picasso y Georges Braque inician en 1908 el camino de la construcción del lenguaje más rompedor de la historia del arte: el cubismo. Los dos artistas buscan, a través de un proceso experimental, un modo de representación nuevo que tiene como motor creativo la captación no naturalista ni mimética de la realidad, la ausencia total de representación espacial, y la idea de romper con la noción preestablecida de placer estético, dominante en la pintura occidental.

Fue Henri Matisse quien, ante un cuadro de Braque, exclamó que contenía “pequeños cubos”, expresión que, bajo el nombre de cubismo, se apropió el crítico de arte Louis Vauxcelles y que terminó por eclosionar como el movimiento artístico más importante del siglo XX. La visita que planteamos en el Museo Reina Sofía parte de obras tempranas de Picasso y Braque para explicar la construcción del cubismo a través de sus fases de desarrollo y su lucha por representar la realidad por medio de su descomposición en facetas o planos, para adentrarnos después en la obra de los cubistas de segunda generación, como Juan Gris, María Blanchard o Diego Rivera, entre otros.

 

En las salas siguientes, veremos algunas de las repercusiones estéticas que tuvo el movimiento, como por ejemplo en el arte tubular de Fernande Léger, o el purismo de Le Corbusier y Amedée Ozenfant, con el que pretendieron ordenar y sintetizar hasta el extremo la técnica cubista. El lenguaje cubista había conseguido cambiar la manera artística de interpretar el mundo, y va a tener, sobre todo en la primera mitad del siglo XX, riquísimas derivadas.

 

Especial interés tiene sus repercusiones en el Guernica de Picasso, probablemente la obra más icónica de todo el arte del siglo XX. Realizada en 1937, en plena guerra civil española, se convierte, desde su origen, en símbolo de la lucha contra el fascismo. La visita se completa con el análisis del pabellón español de la Exposición Internacional de París para el que la realiza Picasso, siendo en su conjunto una llamada de auxilio al mundo a través de un programa político y de propaganda.